Elige tu estilo de comunicación y hazlo bien. Suma y sigue.

Comunicación efectiva (IV)

Retomo esta serie inaugurando las entradas de 2017. Para volver a situarnos en el hilo argumental, recuerda que, a estas alturas, si has puesto en marcha algunas recomendaciones que te he ido facilitando, estoy seguro de que tu cambio de estilo ya habrá sido patente. Es muy posible que al reencontrarte estas pasadas fiestas con cuñados/as, hermanos/as, suegro/a y demás elenco familiar, hayas puesto en práctica tu nueva manera de comunicarte, adoptando las actitudes adecuadas y sesgando el daño que te provocan los vampiros emocionales; tal vez esto último, estando rodeado de la “bendita” familia, te haya resultado más difícil… Seguro que te has esforzado frente a la adversidad.

Es cierto, cuando la familia se reúne en torno a una mesa en las celebraciones navideñas, se pueden observar las diferentes actitudes comunicativas y reconocer vampiros emocionales. También se detectan con facilidad los tres estilos de comunicación más conocidos si te sientas a degustar manjares con la mentalidad adecuada.

En esta entrada, me gustaría que aprendieras a determinar cuál es tu estilo y el de los que te rodean. También me gustaría que pudieras conocer un poco más cada uno de esos patrones de comunicación. Nadie emplea un único estilo 365 días al año, 24 horas al día. Las diferentes situaciones comunicativas que vivimos a diario requieren retazos de los diferentes estilos que cada persona incorpora a su personalidad comunicativa. Por ejemplo, todos nos enfadamos alguna vez, pero no todos comunicamos nuestro enfado del mismo modo.

Una vez que conozcas las características de cada estilo y decidas cuál te define la mayor parte del tiempo, ya puedes analizar qué cambios deseas introducir para ser más efectivo. Continuando con el ejemplo anterior, sería llegar a conocer qué puedo modificar para “enfadarme mejor”, de un modo más constructivo.

Vamos a por ello. Los estilos son los siguientes:

  • Estilo agresivo: si eres de los que prefiere escucharse a sí mismo en lugar de a los demás y defiendes tus posturas con vehemencia y sin admitir ningún remilgo, levantas el dedo acusador sin darte cuenta cuando hablas y siempre te consideras en posesión de la verdad absoluta, es muy probable que tu estilo dominante sea el agresivo. Pues debes saber que este estilo provoca tensión, frustración y culpa en los demás y grandes conflictos interpersonales, entre otras lindezas.
  • Estilo inhibido: si éste es tu estilo, será muy frecuente que prefieras callarte a exponer tu opinión, que huyas de cualquier discusión, por educada que sea, que bajes la mirada al hablar y que antepongas los deseos de los demás a los tuyos pensando que, si no lo haces, te rechazarán. Es importante que sepas que estás perdiendo oportunidades, provocas que el resto te aíslen y no tienes el control.
  • Estilo asertivo: sin embargo, si tiras de habilidades cuando te comunicas, te gusta escuchar a los demás, ser escuchado y crear climas comunicativos adecuados, sabes negociar y eres resolutivo sin agredir, estás en el camino correcto. Provocas satisfacción en los demás, fabricas oportunidades y eres bien considerado por el resto. ¡¡¡Genial!!! Felicidades.

Ser asertivo en las comunicaciones es una capacidad que debería ser inherente a cualquier profesional, máxime si en tu trabajo estás en contacto frecuente con clientes. El asertivo, dialoga no “parlotea”, escucha, mucho, muchísimo, de manera activa, lo que le permite empatizar con su interlocutor y buscar soluciones a medida, adapta su lenguaje al medio en el que se desenvuelve y crea, siempre crea, situaciones cómodas para relacionarnos.

Es indudable la valía de una capacidad como esta. Si no la tienes, migrar hacia este estilo no es difícil, pero requiere que tomes las riendas y decidas tomar consciencia acerca de algunos aspectos. El proceso se compone de dos fases, primero tomar consciencia o emplear el “mindfullness” (término acuñado por Jon Kabat Zinn y que significa “reconocer lo que está sucediendo mientras está sucediendo) y cambiar lo inadecuado y, segundo, aprender nuevos hábitos y habilidades. A continuación te doy las claves para afrontar la primera:

  • Lo primero es tener en cuenta de que en muchos casos lo haces de modo inconsciente. Sólo tienes que escucharte mientras hablas y darte cuenta de aquellos giros, expresiones y gestos que invaden a los demás o te muestran débil y dubitativo y generan grietas en la comunicación.
  • Tienes dos oídos y una boca: no es casual, es para escuchar el doble de lo que hablas. Se aprende mucho escuchando y te permite conocer más a tu interlocutor para encontrar vías de conexión.
  • Cuando vayas a elevar la voz, negar con la cabeza constantemente, levantar el dedo acusador o, por el contrario, cuando bajes la mirada, vaciles, o te muestres desvalido, para y respira hondo. Son gestos innatos que tardarás en eliminar. Sólo querer y ser plenamente consciente de que lo haces y de los efectos que provocan son las claves para abandonar este hábito de forma progresiva.
  • Seguro que usas expresiones tales como “si no lo haces…”, “deberías…”, “mal…”, “no sabes”, “debes estar de broma”, “ten cuidado”, etc. Elabora tu propia lista de expresiones que crees que rompen la comunicación y detéctalas cuando las pronuncias; anota también en que situaciones vitales las empleas. Esto te permitirá saber qué momentos te inclinan hacia un estilo agresivo.
  • Asume que no vas a gustar a todo el mundo. Expresa tu opinión de modo correcto y no temas qué pensarán los demás.

No son muchas reglas, pero son certeras. Si tomas consciencia de lo que haces y detectas lo que quieres cambiar, estarás preparado para afrontar cambios que te desplazarán hacia estilos más adecuados y productivos y que conllevarán la incorporación de habilidades a tus modos de hacer; esto será la temática de la próxima entrada.

Concédete tiempo, no es un cambio inmediato, necesitarás al menos unas semanas para poder alcanzar logros. Suma y sigue.

Espero tus comentarios y dudas. ¡Buen día!

Anuncios

Publicado por

antoniosanchezmigallon

Experto en formación y desarrollo de profesionales con más de treinta años de experiencia en actividades de formación consultiva.

2 comentarios en “Elige tu estilo de comunicación y hazlo bien. Suma y sigue.”

  1. Gracias Antonio, tomo nota y me haré una lista y eso que me considero Asertivo. Es muy buen contar con alguien como tú que comparte su saber con los demás sin esperar nada a cambio, bueno sí un comentario ¡ que menos jodio!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s